Murió el ex DT de la Selección Argentina, Alejandro Sabella, emblema de Estudiantes de La Plata

Selección Argentina 08 de diciembre de 2020
Falleció este martes a los 66 años, a causa de un virus intrahospitalario que complicó su cuadro de cardiopatía aguda
Sabella
Hasta siempre "Pachorra". Subcampeón del Mundo con la Selección Argentina en Brasil 2014

Parece qu el dolor en el fútbol argentino no tiene fin. Alejandro Sabella murió este martes a los 66 años a causa de un virus intrahospitalario que complicó su cuadro de cardiopatía aguda. En las últimas horas su salud se había complicado y no podía respirar por sí mismo. Finalmente perdió la vida tras luchar varias semanas en su internación.

Dueño de una zurda exquisita como jugador hasta haberse acercado demasiado al título mundial con la selección argentina antes de caer en el alargue ante Alemania en Brasil 2014 como entrenador, es alguien muy respetado por combinar un gran profesionalismo y un bajo perfil y sobriedad poco habitual en el ambiente del fútbol.

Su acercamiento al fútbol aumentó cuando aún antes de ingresar al colegio primario, lo asociaron al club Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires (GEBA) y con el tiempo, ingresó a jugar en sus tradicionales torneos internos, al igual que su hermano. 

Al poco tiempo pudo conseguir una prueba en River Plate gracias a que el padre de uno de sus amigos era delegado en ese club, aunque dijo que era de clase 1955 porque buscaban de esa edad, cuando era un año mayor. 

En 1974, mismo año de su debut en la Primera de River, el periodista Marcelo Araujo fue quien lo apodó Pachorra en un Sudamericano juvenil en Chile. “Lo hizo porque me gustaba dormir la siesta, algo que me gusta, pero que quede claro que no tuvo nada que ver con que no corriera”, aclaró en una larga entrevista con la revista El Gráfico. También recibió otro sobrenombre, el de “Mago”. “Jugamos con River un amistoso en Misiones bajo un diluvio impresionante. Vino un centro, me tiré en palomita, la pelota me quedó atrás y le di de taco y luego en el vestuario, creo que fue (Roberto) Perfumo empezó con lo de “mago” y fue quedando”.

En River jugó cuatro años, y participó en el plantel que consiguió el título de campeón tras 18 años de sequía, si bien tuvo por delante, en su posición, a Norberto Alonso y a Carlos Ángel López. Allí desarrolló una larga amistad con Daniel Passarella y logró tres títulos, Metropolitano 1975 y 1977 y Nacional 1975.

Sin embargo, la gran frustración de esta etapa con Ángel Labruna como director técnico fue la de no haber podido ganar la Copa Libertadores, pese a haber llegado a la final ante Cruzeiro en 1976. Tras 118 partidos y 4 goles en River, su pase fue adquirido por el Sheffield United, que militaba en la Segunda División inglesa, aunque tras dos temporadas, su estética generó que pasara a otro equipo de la zona, el Leeds United (al que hoy dirige Marcelo Bielsa) de la Primera División.

A fines de 1981, llegó Bilardo con toda la intención de llevárselo de regreso para Estudiantes de La Plata, que había recaudado buenos fondos luego de transferir a su figura, Patricio Hernández, al Torino italiano. En Estudiantes, integró un equipo que se fue consolidando durante 1982. Ya en el primero de los dos torneos, el Nacional, llegó a semifinales, en las que fue derrotado por Quilmes, aunque Sabella se lesionó en el partido de ida, y luego, ganó el Metropolitano con un juego vistoso y con un mediocampo que se recordaba de memoria: José Daniel Ponce, Miguel Russo, Marcelo Trobbiani y Alejandro Sabella. Fue el año de la Guerra de Malvinas, y justo se había ido de Inglaterra medio año antes.

En 1983, ya dirigido por Eduardo Luján Manera, Estudiantes, con Sabella como una de sus principales figuras en la creación y manija del equipo, volvió a ser campeón, ahora del Nacional, e intentó proyectarse a la ansiada Copa Libertadores que no ganaba desde 1970, pero fue eliminado por el poderoso Gremio de Porto Alegre, posteriormente ganador del título, dirigido por Valdir Espinosa y con jugadores de la talla del uruguayo Hugo De León, Tita, Caio y Renato Gaúcho (actual entrenador).

Precisamente ante Gremio, un 8 de julio de 1983, en La Plata, se produjo una de las actuaciones épicas de la historia de Estudiantes, que consiguió empatarle 3-3 tras ir perdiendo 3-1, con apenas siete jugadores por causa de cuatro expulsiones (Trobbiani, Ponce, Camino y Hugo Tévez) decididas por el árbitro uruguayo Da Rosa. 

Manera se hizo cargo del plantel de Estudiantes desde 1983 porque Bilardo pasó a dirigir a la selección argentina tras el Mundial de España, y eso parecía que podía favorecer a Sabella para ser convocado, pero tuvo que pelear un lugar nada menos que otra vez con Alonso, y también con Ricardo Bochini, Jorge Burruchaga y más tarde, con Daniel Carlos Tapia y mucho peor, con Diego Maradona. Alcanzó a jugar cuatro partidos con la camiseta albiceleste durante la Copa América de 1983.

En 1985 fue transferido al Gremio y allí se reencontró con varios de aquellos adversarios de 1983 y hasta el mismo DT Espinosa. Volvió a Estudiantes en 1986/87 aunque sin el mismo suceso, y pasó por Ferro (1987/88) y el Irapuato de México (1988/89) hasta su retiro definitivo, cuando le ofrecieron dirigir a la Reserva de River, pero al poco tiempo, su amigo Passarella lo convocó para formar parte del cuerpo técnico de la selección argentina como segundo ayudante, junto a Américo Gallego, apuntando hacia el Mundial de Francia 1998, y luego seguiría con él en la selección uruguaya, el Parma, Monterrey, Corinthians y River hasta que el Kaiser se lanzó a la presidencia de los Millonarios y entonces entendió que era el momento de lanzarse como director técnico con su propio equipo, y llamó como colaboradores a sus ex compañeros de Estudiantes, Julián Camino y Claudio Gugnali.

Su carrera como DT

Sabella empezó como ayudante de campo en el cuerpo técnico de Daniel Passarella.Ya había estado cerca de ser el DT de Estudiantes en 2004. Se había ido Bilardo y fue llamado por el secretario, Arias Navarro, pero fue cuando tenía casi todo arreglado con Passarella para ir al América de México.

Su debut como DT ocurrió exactamente un 15 de marzo de 2009 y en la Copa Libertadores no pudo empezar peor en la fase de grupos. Una derrota por 3-0 ante el Cruzeiro en el Mineirao, aunque pudieron imponerse por 4-0 en la revancha y los dos se clasificaron a las fases finales. La ida terminó 0-0 en La Plata pero Estudiantes pudo conseguir la Copa por cuarta vez al vencer 2-1 en el Mineirao luego de estar perdiendo 1-0 a los 6 minutos del segundo tiempo con un gol de Henrique, pero a los 11 lo empató La Gata Fernández y a los 27 minutos lo dio vuelta Mauro Boselli. 

Una vez festejado el éxito de la Copa Libertadores, llegaba otro desafío, el del Mundial de Clubes, y nada menos que contra el mejor Barcelona de Pep Guardiola y con Lionel Messi como estandarte, que venía de imponerse en Roma al Manchester United en la final de la Champions League, y que había ganado todos los títulos de la temporada.

Sin embargo, Estudiantes soportó con estoicismo el toque de los catalanes y a los 37 minutos, Mauro Boselli puso en ventaja a los argentinos, que aguantaron hasta el final y cuando ya parecía que se concretaba la hazaña, empató Pedro a un minuto del cierre y obligó a un alargue en el que Messi, de pecho, y a los 5 minutos del segundo tiempo, marcó la diferencia en Abu Dhabi.

Estudiantes sería vencido en 2010 por Liga de Quito en la Recopa Sudamericana, pero acabó ganando el Torneo Clausura argentino pese a haber transferido en ese tiempo a José Sosa, Boselli, Marcos Angeleri, Christian Cellay, Clemente Rodríguez y Marcelo Carrusca. Pero en febrero de 2011, Sabella presentó la renuncia debido a su disconformidad con los dirigentes, aunque hubo rumores, desmentidos rotundamente por ambas partes, de ciertos desacuerdos con la figura del equipo, Juan Sebastián Verón. 

Su llegada a la selección

Estando libre, y tras la eliminación de la selección argentina en la Copa América de 2011 como local en los cuartos de final y con la salida de Sergio Batista como DT, fue convocado para el puesto, pero justo había firmado un contrato para dirigir al Al Jazira Sporting Club en Emiratos Árabes Unidos, por lo que la AFA tuvo que iniciar gestiones especiales. Pocos meses antes, pudo ser el entrenador de la selección chilena porque había quedado como uno de los candidatos a suceder a su compatriota Marcelo Bielsa.

Fue presentado en el predio de Ezeiza el 6 de agosto de 2011 y entendió que era el momento de un discurso que apelara a lo patriótico, haciendo alusión a valores como “el bien común, la generosidad, el sentido de pertenencia y la humildad” como pilares de su nuevo proyecto y hasta citó al doctor Manuel Belgrano como “ejemplo a seguir” y se mostró “honrado” por “alcanzar lo máximo en la dirección técnica”.

Alejandro Sabella decidió darle la capitanía de la selección argentina a Lionel Messi tras haber conversado sobre esta conveniencia con el anterior portador de la cinta, Javier Mascherano. En su primer partido, venció a Venezuela por 1-0 con gol de Nicolás Otamendi tras un centro de Messi, y tras un comienzo dubitativo en la clasificación al Mundial de Brasil 2014, él mismo reconoció luego, en el libro “Messi”, de Guillem Balagué, que hubo “un clic” tras la victoria en el calor y la humedad de Barranquilla, ante Colombia, y el equipo llegó sin problemas a la gran cita mundialista, con un esquema que apelaba al contragolpe a toda velocidad con “los cuatro fantásticos”, Messi, Sergio Agüero, Gonzalo Higuaín y Ángel Di María, respaldados por un gran Mascherano en el medio.

Sin embargo, el equipo no pudo repetir el mismo rendimiento en el Mundial, debido a las lesiones, como la de Agüero, o la de Di María antes de la final, pese a lo cual, pudo estar cerca del título en el Maracaná, ante Alemania, cuando Higuaín y Rodrigo Palacio desperdiciaron claras situaciones de gol antes de caer en tiempo suplementario, cuando ya el estado físico no era el mismo ante un rival que no se había desgastado en semifinales durante la impactante goleada de 7-1 a los locales.

Tras el Mundial, renunció a la dirección técnica de la selección argentina cuando todo indicaba que el ciclo podía continuar, por el respeto que se había ganado en el ambiente, los resultados de su trabajo, que derivaron en la primera final de Mundial desde Italia 1990, y su bajo perfil, pero se supo luego que había estado afectado por un cáncer de laringe y luego tuvo problemas cardíacos que obligaron a que en diciembre de 2015 le realizaran una angioplastia por un cuadro de hipertensión y síndrome coronario agudo y acaso por estas razones rechazó una oferta para dirigir a la selección de Arabia Saudita en ese mismo año. Ya en 2016 tuvo algunas apariciones públicas por el nuevo estadio de Estudiantes y recibió varios homenajes, hasta que se conoció que ingresó en una etapa de recuperación.

Sin haberlo conocido demasiado, la muerte de Diego Maradona lo movilizó de una manera especial, según relataron sus propios familiares, y el día de su velatorio debió ser trasladado para chequeos exhaustivos a una clínica del barrio de Belgrano, en Buenos Aires. 

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