
Fernando Signorini: "Diego fue entregado"
Redacción
Existen heridas que el transcurso del tiempo no logra cerrar, y el inesperado episodio de dopaje que privó a Diego Maradona de participar en la Copa Mundial de 1994 es una de ellas. Casi tres décadas después, Fernando Signorini ha revelado aspectos hasta ahora desconocidos de aquel controvertido control que truncó las esperanzas de toda una nación. En una conversación con Dalma Maradona en "La hija de Dios" (HBO Max), el emblemático preparador físico de Maradona, quien lo había preparado para su regreso a la Selección Argentina, compartió detalles del acontecimiento ocurrido el 25 de junio en Estados Unidos.
Signorini inició su relato recordando que a ocho días del inicio del Mundial, el doctor Ugalde, médico del equipo, expresaba preocupación junto al representante Marcos Franchi acerca de la cantidad de pastillas que se le suministraban a Diego. Ante esto, el preparador físico sugirió la realización de un control antidopaje para todo el equipo mediante una orden de FIFA, proponiendo la idea a Ugalde. Sin embargo, la respuesta de Grondona, el dirigente del fútbol argentino en ese momento, fue negativa.
"Entonces", continuó Signorini, "le dije: 'Escuchá, ¿por qué no le decís a Grondona que baje una orden de FIFA para hacer un control antidopaje a todo el equipo?. Bebo unos mates y veo que sale Grondona. Voy otra vez a la habitación de Ugalde y le digo: '¿Y?'. 'Dijo que no', me dice. '¿Cómo que dijo que no? ¡Podemos tener una bomba atómica abajo de la mesa!' Eso me quedó...". Con estas palabras, Signorini revela la frustración y la incredulidad que experimentó ante la negativa de realizar el control antidopaje, un giro de los acontecimientos que marcó el destino de Maradona y de la selección argentina en ese Mundial.
La versión de Fernando Signorini
El comienzo de la trágica saga se dio con una contundente victoria 4-0 de la selección albiceleste sobre Grecia en Boston, el 21 de junio. Cuatro días después, Argentina venció 2-1 a Nigeria en el estadio Foxboro, con un destacado doblete de Claudio Caniggia. La imagen imborrable de Diego Maradona abandonando el campo de juego de la mano de una enfermera rubia llamada Sue Ellen Carpenter quedó grabada en la memoria del mundo futbolístico.
La tragedia se reveló dos días más tarde, cuando se confirmó el resultado positivo en el control antidopaje. Según relató Fernando Signorini, el preparador físico de Maradona, después del partido con Nigeria, recibió la impactante noticia de Daniel Cerrini, el entrenador personal, quien afirmó que Marcos Franchi le había confirmado el positivo de Diego. La conmoción se apoderó de la habitación cuando, apenas unos minutos después, un grito desgarrador resonó en el aire.
El drama continuó con la contraprueba del doping, donde Roberto Peidró, uno de los médicos principales de Argentina, descubrió que los tubos con las muestras ya indicaban la sustancia buscada. Peidró protestó, argumentando que esto violaba el protocolo y que la contraprueba carecía de validez, lo que debería permitir a Maradona mantenerse en el Mundial.
Signorini arroja luz sobre el proceso al explicar que al buscar una muestra, no se puede saber de antemano qué sustancia se está buscando, pero en este caso, todo parecía direccionado. La reacción de los demás involucrados fue de enojo e incluso insultos hacia Peidró. Sin embargo, la intervención de este último no fue suficiente, ya que Grondona, entonces presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), tomó medidas drásticas. Según Signorini, Peidró le informó a Grondona sobre la situación y recibió una respuesta tajante: "No hables con nadie de esto. Ya lo saqué del Mundial".
Con acusaciones directas hacia Grondona, Signorini concluye sin rodeos señalando al entonces titular de la AFA como responsable de la situación. Además, destaca que después del Mundial, Grondona fue nombrado vicepresidente de la FIFA y presidente de la comisión de Finanzas, controlando una suma significativa de dinero sin saber hablar inglés. En palabras contundentes, Signorini afirma: "Diego fue entregado".
Una imagen difícil de retener, por todo lo que significó para el fútbol argentino.


















