Cuando parecía que la historia ya estaba escrita, aparece un nuevo capítulo. Marco Ruben vuelve a casa. A los 39 años y tras más de un año de inactividad, el máximo artillero de la historia de Rosario Central decidió regresar del retiro y ponerse otra vez la camiseta canalla.
“No es una vuelta, nunca me fui”, expresó el ídolo en el video difundido por el club. Una frase que resume el vínculo eterno entre Ruben y Central. Será su tercera vez saliendo del retiro para defender los colores auriazules, en una decisión que sacudió al mundo canalla.
El delantero se pondrá a disposición de Jorge Almirón en los próximos días y llega en un contexto particular: el club no logró cerrar la incorporación de otro centro delantero y, tras la salida de Franco Frías, se abrió un cupo que permitió concretar su inscripción. Con Alejo Véliz como referencia ofensiva —hasta mitad de año, cuando emigrará a Bahía—, Ruben será una alternativa de experiencia y jerarquía para un plantel que apunta alto.
El regreso tiene un condimento especial: volverá a disputar la Copa Libertadores junto a Ángel Di María, como en 2006. Aquella vez, "El Canalla" quedó eliminado en fase de grupos y Ruben marcó tres goles en seis partidos. Diez años más tarde, ya como capitán y emblema, llevó al equipo hasta los cuartos de final y firmó ocho tantos en ocho encuentros, en una campaña que quedó grabada en la memoria auriazul.
La presencia de Di María, campeón del mundo y símbolo del club, fue determinante para que el goleador volviera a ilusionarse. En 2024 ya había postergado su retiro con la promesa de compartir cancha con el Fideo, algo que finalmente no pudo concretarse. Ahora, el destino les vuelve a dar la oportunidad.
Con 106 goles en 283 partidos y la conquista de la Copa Argentina 2018, Ruben regresa para escribir su “último baile”. El interminable 9 vuelve a Arroyito, donde nunca dejó de pertenecer. Y Central, otra vez, vuelve a soñar.












