

Falta, pero cada vez menos. El Mundial 2026 empieza a asomar en el horizonte y las palabras de los entrenadores pesan. En ese contexto, Luis de la Fuente fue claro y prudente. En una charla con chicos de su comunidad en La Rioja, el DT de España evitó promesas y dejó una advertencia: ganar la Copa del Mundo nunca está garantizado y Argentina vuelve a estar entre los equipos a respetar.
Ante la consulta sobre si España puede repetir lo hecho en Sudáfrica 2010, el entrenador fue cauto. “Hay otros equipos muy buenos”, respondió, y en esa lista incluyó a Alemania, Brasil y Argentina. Un mensaje directo: el favoritismo no asegura nada.
En la misma línea, De la Fuente sostuvo que el éxito no se mide solo por el resultado final. “El Mundial va a ser muy difícil ganarlo y si no se consigue, lo habremos intentado”, señaló, destacando la honestidad y el compromiso como valores centrales de su selección.
El DT también se refirió a las convocatorias y fue tajante ante la comparación entre Barcelona y Real Madrid: “Yo convoco jugadores españoles”, aclaró, dejando en claro que no pesan las camisetas sino el rendimiento. Sobre los arqueros, destacó la abundancia: mencionó a Unai Simón, Joan García, Remiro, David Raya, Robert Sánchez y Leo Román como parte de un grupo de elite.
Además, reveló el trabajo silencioso detrás de cada lista: seguimiento semanal de decenas de partidos y una búsqueda que va más allá del talento, priorizando también lo humano. Y cerró con una definición fuerte: la selección como uno de los pocos espacios que todavía une a todo un país.
Antes del Mundial, cruce de campeones
En el camino al 2026 habrá un duelo que ya genera expectativa: la Finalissima entre Argentina y España. El partido se jugará el 27 de marzo de 2026, a las 15, en el estadio Lusail de Qatar, el mismo donde "La Scaloneta" levantó la Copa del Mundo en 2022.
La Albiceleste llegará como campeona del mundo y defensora del título, tras el 3-0 ante Italia en Wembley. Además, viene de conquistar la Copa América 2024, con Lautaro Martínez como goleador y héroe de la final. España, campeona de la Euro, espera. Y el aviso ya está hecho: Argentina, otra vez, en el centro de la escena.

















