Raúl Tito Ferro: "Las trancadas mías de cabeza, eso lo sentía y lo hacía"

Entrevistas 27 de mayo de 2020 Por Martín Pedrola
"Tito" Ferro tuvo su paso por el fútbol argentino y por Atlético de Rafaela. El uruguayo recordó junto a PaloyGol su etapa en "La Crema" y sus famosas "trancadas de cabeza" para disputar las pelotas.
TITOGOL
Tito Ferro escucha atento las indicaciones de Burru, en un entrenamiento de "La Crema". (Foto: Tenfield.com)

Siempre la apertura de un mercado de pases genera expectativas entre los hinchas, sobretodo si cuando empiezan a aparecer rumores de que uno de los refuerzos para Atlético de Rafaela, en la Temporada 2013 de Primera División, es un jugador uruguayo, volante de contención que disputa y traba pelotas con la cabeza. Sí, con la cabeza (trancazo como le llaman los uruguayos), generando una total curiosidad de parte de aquellos que esperaban verlo pronto en un campo de juego.

Así comenzó la historia de Raúl Ferro con Atlético de Rafaela, "Tito" llegó a la Perla del Oeste para ponerse la camiseta celeste y por pedido de Jorge Burruchaga, DT en aquel momento.

Paloygol.com.ar se contactó con el jugador y en una linda charla, nos contó ésto:

- ¿Te retiraste hace poco del fútbol, qué balance hacés de tu carrera?

Sí, me retiré hace poco, cuestión de cinco o seis meses, en diciembre de 2019 y el balance fue positivo, una carrera muy linda, disfruté de lo que viví. Fueron lindos momentos, lindos tiempos y la verdad que estuve en lugares que nunca pensé estar y en mi caso jugar un clásico de tu país, algo hermoso, yo lo pude lograr además de viajar al extranjero. Mi sueño era jugar en Argentina y lo pude hacer ahí en Rafaela y le doy gracias a Dios por la carrera que tuve y la disfruté mucho. Es un poco el balance de mi carrera, pude salir campeón varias veces por eso contento con la carrera que tuve y agradecido.

- ¿Qué recordás de tu paso por Atlético de Rafaela?

Una experiencia muy linda, lo disfruté, es un club muy serio con la gente espectacular y una ciudad hermosa. No me quedé más tiempo por cosas personales y en ese tiempo yo tenía que volver al club mexicano y la opción de compra era alta, Atlético no pudo hacer uso de esa opción y me hubiera gustado quedarme un par de años más. Me encantó Rafaela, el equipo, el club, la seriedad que tenía, me encantó jugar en el fútbol argentino, un sueño cumplido. Me fui con las ganas de jugar un poco más, pero las cosas sucedieron así. Igual doy gracias a Dios por disfrutar ese tiempo tan lindo.

- ¿Llegaste como el jugador que trababa pelotas con la cabeza? Fue algo muy particular, cómo empezaste a tener ese tipo de acciones peligrosas dentro de una cancha

La historia de las trancadas mías de cabeza, eso lo sentía y lo hacía. Lo hice varias veces, en Danubio, Nacional, en Querétaro y ahí en Rafaela también lo hice un par de veces. No te das cuenta y lo hacés, sin pensar, te tirás y que sea lo que Dios quiera, como decía yo. Y son cosas que a la gente le queda marcado. Acá en Nacional, a los hinchas les quedó marcado el trancazo con la cabeza que hice en un clásico y son cosas que quedan. Lo hacía inconscientemente, sin pensar en nada, veía la oportunidad o veía que se me iba el jugador y estaba en el piso y la única manera era tirarme de cabeza y lo hacía sin pensarlo, espontáneamente lo hacía y había veces que me quedaba un poco de dolor en el pescuezo (risas) pero bueno...son cosas que hacés y que quedan en la retina del hincha porque son cosas que no se ven muy seguido

- Sin dudas, tu marca registrada era "dejar la vida" en cada pelota ¿Lo sentías así?

Sí, yo creo que mi modo de jugar era ese. A cada pelota como si fuera la última y dejar todo adentro de la cancha, por la camiseta que estaba vistiendo en ese momento. En parte como agradecimiento por la camiseta, por los hinchas, por todo, de sentir siempre esa forma de jugar. Para mí todas las pelotas eran la última y jugaba así todo el partido, no daba una pelota por perdida, era mi modo de juego y eso me caracterizo en mi carrera. La entrega, la lucha, no dar pelotas por perdida, eso fue siempre mi manera de jugar y mi manera de ser. En la vida soy igual, luchar siempre y dejar todo hasta que uno no pueda más, siempre digo lo mismo. Cuando hablo con pibes les digo que luchen hasta lo último, por el sueño que tengamos, que luchemos y hagamos lo posible para lograrlo pero si no lo logramos es porque no era para nosotros, esa era mi forma de pensar y mi forma de vida.

- ¿Antes de tu retiro, en algún momento hubo contactos para que vuelvas a Rafaela?

Sí, hubo un intento, cuando Atlético ya estaba en la B Nacional. Hubo un intento pero no se llegó a concretar y me quedó esa lástima, porque la idea era volver, tengo amigos ahí. Hubo un tiempo que pensamos con mi señora de irnos a vivir ahí también pero no se dieron las formas pero la idea era ir a jugar y quedarse a vivir pero no pudímos. Nos quedamos con lástima porque podríamos haber hecho esa escalada de nuevo en Rafaela, pero ese Dios lo quiso así y ese año lo disfruté mucho y muy agradecido de jugar en Rafaela.

- El hincha celeste te recuerda con mucho cariño ¿Qué mensaje le dejarías?

Agradecido con el hincha, hermosa la gente, hermoso el hincha con mucha pasión. El mensaje es la pasión que tienen de ir a las canchas, de disfrutar, de alentar como alientan porque es una hinchada que alienta, es impresionante, me quedó ese recuerdo tan lindo de la gente, el apoyo que siempre daban, llenaban el estadio, son cosas que no se olvidan. Que sigan con esa pasión, que nunca la pierdan porque al jugador le hace bien. El apoyo que sentí en Rafaela, el cariño, es algo hermoso, que eso no lo pierda el hincha celeste porque no en cualquier lado se siente esa pasión, ese amor por la camiseta. Tuve la suerte de estar en muchos equipos pero en Rafaela se sintió muy bien, así que agradecido.

Conde, Machin y Ferro
Coco Conde, Cristian Machín y Tito Ferro, en el estadio Centenario de Montevideo (Uruguay), cuando Atlético participó de la Copa Tenfield 2013. (Foto: Tenfield.com)

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